Cumplimiento de las normas de procesamiento de alimentos en Colombia, con Óscar Martínez, experto en gestión preventiva de plagas, seguridad alimentaria y gestión de la calidad

La trayectoria de Oscar Martínez en la industria alimentaria comenzó en 2004 con unas prácticas como asistente de laboratorio en una empresa láctea. En un giro del destino que definiría su carrera, el director de producción le asignó el programa de control de plagas de la empresa, una responsabilidad crítica que anteriormente había estado a cargo de alguien sin conocimientos técnicos. Óscar aceptó el reto y mejoró significativamente el programa de control de plagas, implementando un seguimiento técnico, validando informes y formalizando todo el sistema. Llevó a cabo todo ello mientras finalizaba sus estudios de ingeniería alimentaria.

En marzo de 2007, Oscar se incorporó a Palmera Junior, la empresa de control de plagas con la que ya trabajaba en la empresa láctea. Aportó su rigurosa metodología, replicando el éxito de la planta láctea en todos los clientes de la industria alimentaria. Para ampliar aún más su experiencia, completó un máster internacional en control de plagas en España. En la actualidad, Oscar ocupa el cargo de director de la sucursal de la región de Santander y ofrece asesoramiento técnico de alto nivel.

La pasión de Oscar reside en capacitar a los clientes para que piensen de forma proactiva. Como auditor interno certificado en seis normas internacionales principales —entre ellas ISO 9001, 14001, 45001 y 22000—, ofrece regularmente asesoramiento experto a clientes que se enfrentan a auditorías de alto riesgo.

«Durante las auditorías, los principales problemas se derivan de la falta de medidas preventivas. A menudo, los clientes no sellan los puntos de entrada, las zonas de cría o las zonas de alimentación. En realidad, el control de plagas es una responsabilidad compartida: el 80 % depende del mantenimiento estructural del cliente y el 20 % de la intervención del proveedor», explica Oscar. Señala que el desafío se intensifica porque los propios auditores suelen desconocer las normativas específicas de Colombia, como el Decreto 1843 de 1991, y asumen erróneamente que el proveedor externo asume el 100 % de la responsabilidad.

Operar en Colombia presenta retos biológicos únicos. El clima tropical hace que las moscas, las cucarachas alemanas y los roedores sean una amenaza durante todo el año, junto con los picos estacionales de mosquitos durante la temporada de lluvias y las plagas de granos almacenados en infraestructuras de molinos obsoletas. Además, dado que Colombia alberga aproximadamente el 10 % de las especies de serpientes del mundo —muchas de las cuales son venenosas—, Oscar ha ayudado a promover servicios especializados de reubicación y repelentes en Palmera Junior, asegurándose de que los técnicos estén capacitados para manejar estos encuentros de forma segura.

«Somos muy activos a la hora de educar al público sobre la importancia de proteger la biodiversidad. Las serpientes desempeñan un papel importante en el mantenimiento del equilibrio de nuestros ecosistemas, pero la mayoría de la gente solo quiere encontrar la forma más rápida de deshacerse de ellas. Educamos a los clientes y al público sobre la importancia de reubicar a los reptiles en lugar de eliminarlos. Sin embargo, solo los técnicos formados tienen los conocimientos y las habilidades para hacerlo de forma segura», afirma Oscar.

Para Oscar, el futuro del sector es, sin lugar a dudas, ecológico y digital. A lo largo de su trayectoria, ha defendido la filosofía de que «es posible prescindir de los productos tóxicos», dando prioridad a los adhesivos, las trampas de captura viva y una huella química mínima. Ahora, se centra en la próxima frontera: el control digital INTELIGENTE. Aunque actualmente se ve limitado por los costes de importación, calcula que la tasa de aceptación en el mercado es del 50 %, y que las grandes industrias están adoptando la tecnología con entusiasmo.

«La digitalización ha llegado para quedarse como pilar de nuestro servicio. La tecnología digital ya no es un lujo. Genera una ventaja competitiva significativa, y la industria la exige porque comprende cómo la monitorización digital reduce el riesgo de plagas y la pérdida económica que estas causan en última instancia», afirma Oscar.

Para fomentar esta transición digital y compartir sus conocimientos, Oscar participa activamente en la formación del sector. Además de publicar artículos sobre el Manejo Integrado de Plagas (MIP) en el blog de Palmera Junior, la empresa está organizando actualmente un importante evento educativo centrado en el cliente, previsto para primer semestre del 2027.

Además de su profundo compromiso con la excelencia técnica y la auditoría, Oscar se mantiene muy al tanto de las tendencias globales del sector, supervisando activamente la información del mercado local para garantizar que los fabricantes de alimentos colombianos se mantengan a la vanguardia de los cambios climáticos y los cambios en el panorama normativo.